Dadles vosotros de comer

Queremos ser un lugar de encuentro y acogida donde poder compartir los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de todos.

Dadles vosotros de comer

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Adoramos la Eucaristía porque es el sacramento de la Fe, memorial de la Pasión, banquete de unidad que anticipa el Reino de Dios y la vida Eterna.


El Corpus es una fiesta especial. Adoramos la Eucaristía porque es el sacramento de la Fe, memorial de la Pasión, banquete de unidad que anticipa el Reino de Dios y la vida Eterna.

Cada día hacemos fiesta por el Cuerpo y la Sangre de Cristo que alimenta nuestra comunión y alienta la eterna campaña de la Caridad; es diario el milagro de partir y compartir el pan; es milagro de ida y vuelta: sana del egoísmo a los que comparten y rescata de toda clase de hambre a los empobrecidos.

La clave de este milagro eucarístico nos la da la campaña de Cáritas Nacional: VIVE CON SENCILLEZ. CUANTO MÁS DAS, MÁS TIENES. Actualicemos la entrega de Jesús entre todos porque con muy poco podemos cambiar la realidad; Jesús nos recuerda la tarea: “Dadles vosotros de comer”. Celebrar la Eucaristía en memoria de Jesús es partir el pan y decir con nuestras obras: “Esto es mi Cuerpo que se entrega por vosotros”… “Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre”. La Eucaristía nos compromete a hacer visible la comunión para hacer creíble que somos Cuerpo de Cristo que se entrega a todos. Si al salir de la celebración mostramos la verdad de la fe y las exigencias del Amor que hemos recibido estaremos cumpliendo el mandato de Jesús: “haced esto en memoria mía”.

No pongamos excusas; necesitamos orar para adorar y ser pan ofrecido a nuestros hermanos: “Señor, queremos buscarte, encontrarte, verte… en los pobres y marginados de siempre, en los emigrantes y parados sin horizonte, en los drogadictos y alcohólicos sin presente, en las familias desahuciadas, en las mujeres maltratadas, en los ancianos abandonados, en los jóvenes sin futuro, en los niños indefensos, en todos los heridos y abandonados al borde del camino; en todos queremos acogerte, Señor“. (F. Ulibarri).

Jaime Aceña Cuadrado cmf

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